En Colombia, la modelación matemática de calidad del agua es un requisito técnico fundamental para obtener permisos de vertimiento ante las Corporaciones Autónomas Regionales (CARs). Ya sea que esté realizando una Evaluación Ambiental de Vertidos (EAV), estructurando un Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos (PSMV), o evaluando el impacto de una PTAR sobre ríos como el Cauca, Bogotá o Magdalena, un modelo calibrado es indispensable.
Prueba el motor de predicción QUAL2K con tus propios datos
Iniciar Motor de PredicciónEl IDEAM y las CARs (CVC, CAR Cundinamarca, Corantioquia, CDMB, Cornare, entre otras) exigen que los estudios de impacto ambiental sobre cuerpos de agua incluyan modelación matemática. La Resolución 0631 de 2015 del MinAmbiente define los límites permisibles, pero es el modelo de calidad del agua el que demuestra si el cuerpo receptor puede asimilar el vertimiento sin perder su capacidad de autodepuración.
Al diseñar un modelo de un río colombiano, responde:
Un tramo es una sección representativa del cauce con condiciones similares. Se define usando parámetros geométricos, pendientes y de rugosidad (como la Ecuación de Manning). La información hidromorfológica se obtiene de las estaciones del IDEAM y de campañas de aforo.
La "cabecera" es el inicio del modelo. En el contexto colombiano, las fuentes puntuales incluyen vertimientos de PTARs municipales (ej. PTAR Salitre en Bogotá), vertimientos industriales y afluentes urbanos. Las fuentes difusas incluyen la escorrentía agrícola y ganadera característica de las cuencas colombianas.
La calibración es la fase donde se ajustan las tasas cinéticas del modelo (reaireación, denitrificación, deoxigenación) para que coincidan con los datos de monitoreo del IDEAM o de campañas propias de la CAR correspondiente. Un modelo calibrado es requisito obligatorio para que la autoridad ambiental apruebe la EAV o el PSMV.